martes, 1 de noviembre de 2016

Potser la por, l'enyorança o l'amor.

La porta, descuidadament mal tancada, grinyola. 

En la foscor hi descric dos ulls encesos i mig folls, un nas gros, un somriure preciós. Les dues fileres de nàcar són ben acomodades en les genives, esperen un espectacle grotesc per riure feroçment a plaer.
 
Primer, l'homenot avança amb gests suaus i desconcertants. Clar que aquesta vegada tanteja el terreny i això et desconcerta. N'és conscient: te'l torna fangós i t'envolta d'una fragilitat de glaç i tendresa. És l'estratègia encertada i desconcertant que et desarma fins fer-te tan dèbil i menuda, tan tendre com la fruita a plaer, tan nena com la nena que fóres.

Ara, ben buida de raons i respostes, respont-me. Què t'oprimeix a triar les paraules correctes, a rellegir-ne les interpretacions més sonades?

És la por? És l'enyorança? És l'amor?

viernes, 19 de agosto de 2016

Notes.

Barcelona es desperta mandrosa.

Lentament el sol comença a escalfar els tolls que s'han fet durant la pluja nocturna.

Els turistes s'apleguen a l'Estació de França i, a tocar, la Ciutadella respira.

Solitariament, unes bicicletes es creuen i ni es miren.

Els gossos fan el seu passeig matutí. En aquesta estona n'han entrat quatre pel Passeig Picasso.

Encara hi ha pocs cotxes. És dissabte.

6 . 4 . 2013

miércoles, 27 de abril de 2016

32

El estómago se dilata y se contrae.

A veces, de tanto nervio, la piel se llena de ronchitas chiquititas, principalmente en la cara, el escote, los brazos y los muslos.


///


Después de la piel, entre las costillas: el miedo.

El va atizando y corrompiendo cada diástole con recuerdos y temores resabidos de hollín. Se extiende comedidamente - amo y señor de este desordenado habitáculo - acostumbrándonos a sobremorir con el calorcito pernicioso al que nos aclimata.

viernes, 26 de febrero de 2016

L'entrada equival a la raó.

Així, amb el regust amarg de les paraules ben mastegades, en faig una bola. L'escupo, l'aplano, en doblego tres plecs i en remarco l'aresta amb l'ungla. Aquí el teniu: un ocellet que no pot volar.

Amb els ulls, mig clucs, el faig borrós i a dins del meu cap hi trobo la similitud amb una daga. Enfundo l'arma a la butxaca dels pantalons i espero a que es desfassi amb el proper centrifugat.

Em dic: paciència i dolçor per als somnis, i que la tempesta amaini, i que demà poguem fer una nova rentadorada i estendre-la al sol.

03/02/2010

viernes, 21 de agosto de 2015

Babalà.

A través d’aquesta densa i dèbil massa de carn, de músculs i d’òrgans, hi bull la sang i hi bombeja del cim als peus. Sembla impossible complir amb el poètic coronament del desamor dels cors trencats i de les cançons escrites per magrejar-ne els pedaços de dolor.

Més aviat, l’aflicció i l’angoixa es concentren a l’estómac i, quan sento de nou el desencant, el visualitzo com una mena de pa moll i calent, una bola feixuga disposada entre les costelles estratègicament col·locada just a la boca de l’òrgan per tal de no deixar-te assaborir ni una engruna.

La incertesa roba la son i fa malviure en una intranquil·litat diària i, a les nits, el cap funciona a mil per hora, reconvertit en un camp de batalla on s’hi lluita una guerra permanent, on els sentiments retrobats i els contraris toquen melodies diferents, tots alhora, i el soroll es fa insofrible.

No em refereixo a res carnal, sinó a alguna cosa més espiritual i perillosa. Allò que denominen una crisis de fe. Un terratrèmol en allò en el que sempre hem cregut.

Potser la solució sigui defugir de la contaminació ambiental i buscar de nou – amb menys autoexigència - el temps i el mètode per recol·locar aquest cúmul de pensaments i sentiments que no sé entendre. 

Recuperar-nos en l'amor, l'odi i la ràbia.

(I que de tant en tant, la justícia doni alguna senyal de no estar morta i enterrada.)

lunes, 16 de febrero de 2015

Invent(ari)o


La tristeza, los golpes, los insultos, el fuego, la anorexia, el cáncer, los accidentes, las enfermedades, el desprecio, los atropellos, los ictus, los suicidios, el alcoholismo, las adicciones, la depresión, la ansiedad, la paranoia, los desahucios, las negligencias, el bulling, los tarros de pastillas, los pederastas, la bulimia, los lavados de estómago, los vómitos, el adolonta, la morfina, las vías del tren, la homofóbia, los psiquiátricos, los tranquilizantes, el diacepan, la sobredosis, los reproches, las obsesiones, los gritos, los llantos, el orgullo, el miedo, la culpa, las operaciones, el terror, el maltrato, la ludopatía, los déficits de vitaminas, la silla de ruedas, el internamiento, los hospitales, la muerte.

La vida.

martes, 27 de enero de 2015

L A C U E V A



1


Mis cajas de pandora estan llenas de tinta,

palabras y desfiguraciones.


Siete volúmenes en DIN-A5,
más tropecientas notas desperdigadas por las paredes
y por los cajones de esta cueva.


La habito y la conozco palmo a palmo.
Aquí me cobijo, y en mi divergencia mental puedo regocijarme,
y crear fantasmas que me alivian.


Hubo un tiempo en que probé las veneradas corrientes de la normalidad
y avorrecí su religión y la de quienes los practican.
¿Es que a caso no se dan cuenta 
de que tanta arrogancia limita?


"Escribe con la mano derecha decían
dibuja con la derecha,
inventa con la derecha,
puntua con la derecha."


Y desechaban lo que no les servía,
y despreciaban a quienes no les servían,
y el chico cumplía con las cuartillas de caligrafía,
siguiendo las pautas, mientras le fabricaron la jaula dentro.






2

Tornadiza e inestable, la jaula desaparecía en la cueva
y la criatura revoloteaba salvaje.
Tenía las paredes rojas, fucsias y pistacho 
y una única ventana orientada al Norte.
Allí nacía un gran árbol donde cantaban los pajarillos.


Luego 
con el bullicio del mundo,
los barrotes volvían, 
y la batalla le consumía hasta volverle loco.


Se arranca las plumas, 
se muerde las patas,
garabatea las páginas 
destroza el cuaderno. 


Ahí radica el tesoro
que nadie más puede ver:
Lejos del bullicio del mundo
cuando la jaula desaparece en la cueva.



3

Nadie les pidió que asisitieran al juicio,
pero allí estaban preparados para sentenciarle.
Cuchillos y colmillos afilados,
ninguno desaprovechó la ocasión de condenarle.


"Escribió con la mano derecha
dibujó con la derecha,
inventó con la derecha,
y puntuó con la derecha."


Así lo estimaron ellos,
así lo dictaminaron ellas,

y así lo propagó la prensa. 


viernes, 23 de enero de 2015

RECAPITUL A N D O

Nos sentíamos viento y pretendíamos volar para siempre. A pesar de que la realidad nos jodiera los planes, el gusto por el planeo y el despegue provenían casi des de las entrañas. Como algo intrínseco y sincero sentíamos la sangre hirviéndonos en las venas, y los tragos que nos servía el momento eran intensos, apasionantes como tantas primeras veces. Creo que era una mezcla de rabia y adrenalina. Por eso hacíamos las cosas como las hacíamos, porque en nuestro interior se mezclaba la intensidad emocional y eso racionalizaba más aún lo racional, y nuestra finalidad justificaba todo aquello en lo que creíamos, que en ojos ajenos no era justificable.

Nos asaltaban frases en la cabeza y a medianoche asaltábamos paredes. Otros asaltaban actos privados, trenes o edificios públicos. Entre nuestros modos de lucha había lugar para la poesía, la música y el teatro. En realidad, cada movimiento nuestro estaba plagado de A R T E. De amor por lo dicho, de pasión por las palabras que bombardeaban las ciudades y los periódicos de la prensa alternativa.

En esos momentos, sentía intensa la vida y me reafirmaba en la lucha. Pocas veces me han sorprendido tanto mis piernas como corriendo por las veredas con el estómago en la boca y el bote de pintura en los manos. Pocas veces me palpitó tanto el corazón como después de leer aquel artículo sobre la tortura de los ideales, como después de acabar aquel libro que me describió la realidad con la misma rabia que yo siento o después de escuchar aquella canción que al llenar mis oídos, llenó mi alma. Me enamoré por primera vez de aquel escritor uruguayo al que tanto adoro escuchar (y leer) des de la lejanía y des del anonimato, y vi películas que me hicieron odiar y amar a partes iguales.

No había lugar para nada más que el presente. El sol brillaba aquella mañana y el tiempo parecía haberse detenido para darnos tregua en la batalla. Mi ventana estaba llena de azul intenso y los pájaros cantaban   L I B R E S. Ákrata, tan bonita como siempre, se encontraba abajo, acomodada en la acera que rodea la casa. La observé des de las alturas y por un momento, ante esta situación rutinaria, me sentí agradecida y dichosa.





De un soplo de brisa, las pesadillas se marcharon por la ventana.

- m a y o 2 0 1 4-

miércoles, 7 de marzo de 2012

Buenos días!

Me pilláis haciendo algunos cambios en los blogs, aunque aún no sé demasiado como enfocar todo esto, ni si servirá de algo bueno. Lo que sé es que, con los hervideros de cabeza que me está llevando enterarme de que botones no debo tocar para no cargarme toda la configuración, estoy aprendiendo más que menos. Ya ves tu, un cursillo acelerado con blogspot...

El caso es que pretendo encontrar el punto de unión entre mis blogs para hacerlos más dinámicos.. ponerme las pilas y sacarle el polvo a las letras, los dibujos y a las cosillas empezadas... de momento os dejo la dirección de los demás blogs: Espiadimonis y carreteraymanta. Este queda suspendido temporalmente hasta que le haya quitado todas las telarañas con agua y jabón!

Un abrazo a todos y a todas!

domingo, 12 de febrero de 2012

31

Ahora que nos hemos perdido, que no nos conocemos, que no pensamos nunca el una en el otro, que mentimos (miento si digo que no te pienso y que no te quiero) para encubrir lo que ambos sabemos que se esconde tras esta perorata de anunciados sin sentido. Ahora. Podríamos quedar, charlar, tomar un café, hablar de cómo vemos el mundo y de cómo vamos a luchar para cambiarlo, de todos los momentos que nos estamos perdiendo por orgullo, de todas las palabras que callamos. 

Imagínate, tal vez dejáramos de parecer dos estúpidos desconocidos, nos comeríamos la tontería y quien sabe…

Hay plantas que reviven si se riegan a tiempo. 

*Ahir vaig fer dissabte de textos, retalls i coses encara precintades a les caixes del trasllat. Crec que redecoraré l'estança penjant-les aquí.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Parèntesi.

Jo no ho vaig veure, però me mare em va explicar que la Isabel encara va mantenir la ma del seu fill entre les seves molta estona més. Absurdament esperava que el seu petit reviscolés, contra tot pronòstic, en notar l’escalfor d’aquelles carícies dolces aplicades amb desesperació sobre la carn calenta.

Al final va cedir i va marxar derrotada, recolzant el seu dolor en el seu marit, que aguantava ferm i l’abraçava amb massa poca traça. Ell, que mai havia sabut  expressar els sentiments amb normalitat, ara es trobava amb un sofriment intens i desconegut a l’esòfag, i sentia que la vida li quedava gran mentre s’allunyava d’aquella habitació, deixant enrera les parets esterilitzades i els llençols blanquejats amb lleixiu, els passadissos d’espera desesperada i els llits impersonals que ocupaven pares, mares, amants, amics, germans i fills d’altres que es debatien en la incertesa dels extrems, entre la vida i la mort, com aquell fill seu que se n’anava de sobte sense paraules d’estima, ni d’orgull.

L’avi, des de que el càncer li havia robat la veu, havia reforçat el seu caràcter agre i s’havia tornat home de poques paraules. D’altra banda, ja era massa tard per dir allò que sentia: aquell fill que l’omplia d’orgull i vergonya ja no l’escoltaria mai més i ell no sabia com reprimir-se les llàgrimes ni la impotència. La tradició, les consignes apreses i la incomprensió destrossen famílies i allunyen a les bones persones. Realment perdem el temps de la pitjor manera i, un bon dia, et mires al mirall, analitzes la teva vida amb 78 anys a les espatlles i te n’adones de que has estat un complet idiota. Totes les certeses de la teva vida s’han escolat aigüera avall per caprici del destí.

Davant la porta de l’hospital, la Isabel va dir amb un fil de veu que no volia marxar del costat del seu fill mentre aquella màquina que li comptava els batecs fes soroll, que volia estar al seu costat per si es despertava. Jo volia plorar i em vaig haver de girar d’esquenes per no fer-ho, i l’esòfag em rebentava del dolor de veure com les últimes 24 hores s’havien sumat vint-i-quatre arrugues més al rostre de la iaia. A escassos metres, la meva mare s’enterbolia els pulmons fumant una cigarreta darrera l’altra i se les encenia amb mistos, distreta en pensaments absents provocats pel xoc.

Les hores són tan feixugues quan desesperadament vols fugir d’un lloc on realment no hi vols estar...

El Joan ens va agafar a mi i a la meva germana moltes hores més tard i, notablement afectat, ens va dir que es sentia orgullós de nosaltres. Jo no sabia que podia sentir-se orgullós de mi, prou que ho havia intentat endebades vegades sense gens d’èxit. Ell que mai s’ha sentit orgullós de mi, ara estava orgullós de que no plorés.

Total, que els mesos passen i passen molt lents, però arriba un dia en que te n’adones de que encara no has plorat i t’empasses les llàgrimes quan t’imagines aquells dos vellets tancant la porta amb dos voltes al pany abans d’anar a dormir.


Damunt la llar de foc tenen una urna amb les cendres i una foto del seu fill, i se la miren amb tendresa i l’avi li diu a la iaia: “Ya estamos otra vez los tres solitos”, I després els dos dempeus caminen paseta a paseta cap al llit i s’acaronen amb el silenci, que diu molt més que qualsevol paraula. 

viernes, 30 de septiembre de 2011

30

Todo el dolor que se mantiene bajo la piel, me sobresale a media noche. Primero son susurros, después sacudidas y, finalmente, los rostros reprochantes que me perturban hasta ahogarme en mi propio sueño.
***

Los fantasmas vivos y muertos aparecen poco después de cerrar los ojos. Sigilosos y calmados, recorriéndome las arterias a golpes y coces de nostalgia, dulce e indigesta al mismo tiempo. Me siento sometida a demasiada presión.

***

Igual que en la realidad, nunca hay ayuda, los fantasmas se presentan de uno en uno, mostrando diversas realidades crueles que, por improbables, no dejan de parecer reales.


***


Pasamos el luto muy de rato en rato y lo depositamos en las situaciones de enfado absurdo, de malas palabras y nerviosismo frenético. Mucha indigestión para-tan-poca-carne, diría. Como si echar de menos formara parte de nuestro cometido aquí, escrito en letra pequeñita.

***

Hay que resignarse y joderse. Que si señor, que muchas gracias. A partir de HOY vamos a rezar por nuestros muertos y a sufrir por las quimeras que [no] nos merecemos. Pagaremos nosotrxs por el perdon del que peca y no confiesa.

***

Que me cuente alguien eso de que cada cuál recoge lo que siembra.. porque si Dios existe merece que le caiga una muy gorda, por cabrón.

***

Y eso exigen: curarse rápido y volver a la vida real. Os diré lo que pienso: la mentalidad moderna frente a la muerte es una soberana mierda. Al menos antes existia el duelo, y este no se limitaba a dos o tres días personales otorgados por la ley laboral. La valentía de hacer visible el dolor, la tristeza y el sufrimiento són gestos que deberían mimarse y cuidarse con delicadeza.

***

Al contrario, los comentarios son varios y muy comunes: Tienes que superarlo. Son cosas que pasan. La vida sigue. No llores. Hay que ser fuerte... y muchos lo siento (dementirijilla y no).

***

Que alguien me haya dicho que puedo contar con el sin condiciones, es lo único bueno que puedo sacar de todo esto. Así que cultivamos la imaginación para crear nuevas formas de escapismo. 


Por eso me voy y nos vamos, para respirar un poco más de aire y no ahogarnos.

jueves, 5 de mayo de 2011

29

Cric-crac, cric-crac. Se me ocurre si no será por venganza y mal perder que sin golpecitos en la espalda ni previo aviso venga de golpe y porrazo una ventolera tan fuerte que arrasa con casi todo. Igual mañana o la semana que viene, quien sabe. Pero puede ser que en menos de un ciclo, ante tus ojos, salgan volando las palomas, tiempo y ceniza, así, sin la delicadeza siquiera de hacerlo de cuajo para que no duela.

Ahí debajo, entre sístole y diástole, cometido en la mitad del músculo, puede entreentenderse una enzarzada inflamación. Es chiquitita a la vista humana, pero ya se sabe que la vista humana alcanza a ver muy poco y que casi todo lo que mira, lo hace con intención cuantitativa: Una casa, dos amigos, una docena de meses, algún tiempo, muchas cosas.

El alma, en cambio, que siempre sueña en blanco y negro, entiende de todos los colores posibles. Y no mide en cantidad el dolor o la alegría, porque las cosas incontrolables son desmesuradas, por mucho que algunos entendidos quieran unificar las reacciones y deteriorarlas hasta convertirlas en pura química. A menudo, ni siquiera unx mismo puede expresarlas en su real grandeza y, aunque usemos una verborrea cuidada y exhaustiva de adjetivos y calificaciones, nunca vamos a conseguir que el receptor las experimente del mismo modo.

lunes, 21 de marzo de 2011

32

 I de sobte un àngel, una casualitat en forma de sucre que es desfà en el cafè i endolceix amb tanta força que, fins i tot, l'amargor d'hores abans es converteix en fum espès, i aquest es filtra tot sol en l'oblit temporal, com si per art de màgia el fil invisible que em lliga sempre sense condicions deixés de ser invisible i un espetec el fes trencar-se.

***

Sé que si no torno a moure fitxa la partida es quedarà estancada i la resoldrem amb un empat o amb un final amb presses. El problema és que per una banda manca la força i per l'altra sobra l'orgull. O potser no és orgull i només són falta de ganes. Tots volem guanyar i ningú vol cedir el més mínim. En tot cas s'esgota i em decideixo a ser una simple espectadora, amb l'angunia infinita de sentir-me a part i immòbil.

***

Avui em sento com un dilluns després d'un diumenge absurd, d'aquells que et fan volar la imaginació amb intencions estúpides per a un quinze de suma oblidada, i sentir al final que abraçant-me al coixí durant tantes hores i amb un pensament tant concret m'està fent dèbil.

***

Com l'espelma que es queda sense oxigen perquè li prenen, perquè no sap fer-se entendre quan diu que necessita volar, i volar no és sempre allunyar-se. En molts casos és una simple necessitat indefinida de voler trencar qualsevol frontera, de renéixer d'una il·lusió. Però hi ha entrebancs que fan molt més mal que els altres, i que fan seguir anhelant els somriures de les fotografies no tant velles.

***

En el fons les batalles contra algú que realment no sents com l'enemic et vulneren més ràpid, et fan lliurar a l'atzar el cor en una trinxera, sense protecció ni armament d'atac. Una actitud clarament suïcida, un abandonament al dolor.

***

Qui sap de que serveix sentir-se tan poca cosa. Qui sap de que serveix seguir mirant amb actitud desafiant als ulls de la raó i tornar a negar-te a ella, plorant pels pedaços en que has convertit l'única certesa i la més gran, i mirar-ne els vestigis amb una tristor que no sembla aturar-se mai, que no para de créixer i que et fa sentir el fred més intens i més profund.

16/02/09  Recuperando algunos pedazos escondidos en mi ordenador.

domingo, 13 de marzo de 2011

28

Por si a caso, me escatimo a bailar de puntillas, pasito a paso y desentendiéndome de las vueltas de tuerca que se reiteran en cada etapa de viaje. [Como si el hecho de preverlas marcara más visiblemente su ubicación (que tontería)]. Por si a caso, para próximas pajas mentales, añado un asterisco chiquitín al pie de página.


* Perder el tiempo es lo de menos. Lo que ocurre es que no hay conciencia de las cosas que se pierden por la intermitente aparición de monstruos y fantasmas...

PIE DE FOTO: Barcelona me queda grande, pero está empezando a gustarme.

jueves, 6 de enero de 2011

27


Hoy siento vértigo. Hacía semanas que no tenía esta sensación tan íntima metida en los huesos. Otras veces que me ha sacudido la misma emoción, solo que a ésta se le sumaban charquitos pequeños de angustia, de esa que tiene tacto de alfiler y suele ir acompañada de la gran sombra que alimenta el miedo. Era horrible: yo creía que me ahogaba y me abrazaba sola, y no pretendía ayuda de nadie porque me sentía así: conmigo y sin nadie. Aprendí a esperar y a tener paciencia, a respirar y a inventar música de mollera para no ahogarme, aunque en realidad, ahogarse de ansiedad es casi improbable según mi médico
Pero los motivos son distintos y también lo son los métodos. Las nubes se han vuelto lilas y suaves para intimidar el sol, que retraído se esconde rojo de la vergüenza. Me acuerdo de los campos y también de la ausencia de carreteras. Me entristece pensar en cómo la hierba se muere debajo del asfalto [maldita pestilencia gris que no tiene en cuenta a las liebres, ni a los pájaros, ni a los perros vagabundos que la atraviesan cada noche] y en el dinero que nunca gana la tierra, sino los hombres que siembran miseria.
Claro que cuando los campos de estos alrededores existían y la viña aun no había sido arrancada de cuajo, los más inocentes podíamos jugar en la calle sin temor a que un gilipollas pasara con su coche a demasiada velocidad. Pero ya da igual, los atropellos en este rincón de mundo no deberían preocuparme porque hoy en día ni siquiera hay niñxs en las calles que quieran jugar.

domingo, 19 de diciembre de 2010

26


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Alex voló un invierno. Se marchó machacado por el frío y con el corazón amoratado. Diríase que tomó una decisión precipitada, pero llevaba tanto tiempo sabiendo que de un momento a otro necesitaría desprenderse de las ataduras que, al llegar la sentencia, ningunx de nosotrxs se alarmó demasiado. Ni siquiera pareció sorprender a Carlota, la canija, que con sus entonces ocho años encajaba los golpes con más valentía que su madre y con menos orgullo que su padre.
El otro día, fui a buscarla a la salida del colegio a petición de su madre, que me contó que des de hacía muchos días preguntaba por mí. Se puso muy contenta al verme y yo también de verla a ella, y entonces me sentí culpable por no haberle dedicado más tardes de merienda y más mañanas de domingo.
Aquella tarde la ayudé con los deberes y después me ofreció un particular concierto de música clásica, preguntando tímidamente primero si me apetecía escucharla. Acepté sonriéndole y la observé con ternura mientras colocaba el violín bajo su barbilla de niña. Las notas afligidas empezaron a sonar y a mezclarse, entrediciendo salvajes certezas, vibrantes pasiones,  crudas evocaciones a la vida vivida.

La pequeña cerraba los ojos moviendo el arco con convicción sobre las cuerdas, tan sensata e impulsiva como su hermano. La música me mecía en su melodía perenne e inquebrantable, segura, limpia y sincera como las tardes de sol, de sal y de risas. Pegadiza como la arena entre los dedos, apetecible como la piel bronceada, sabrosa como los labios secos de brisa...
De pronto, la música se calló y los vidriosos ojos de Carlota se chocaron llanamente con los míos.
"No ploris, tonta"

sábado, 11 de diciembre de 2010

25

Pienso que me sería bueno volver a escribir[te], entre otras cosas por eso de que el vómito baldea el buche, pero últimamente parece que las sílabas solo se mezclan para crear frases inconexas.

Por otro lado y de modo más positivo, estas últimas semanas vuelvo a recrear fotografías y dibujos en algún destartalado lugar de mi cerebro. Pese a la falta de inspiración, conseguir alternar personajes y construir situaciones nuevas, constituye, para mí, un gran avance. Otra cosa es que la pereza me consuma y yo solita me ahogue ante la ansiedad de volver a coger aire y carrerilla. Es así: me produce terror la más mínima posibilidad de llegar al filtro de la conformidad, de la acomodada vida moderna. No quiero deslumbrarme ante esa válvula escapista, no quiero ceder de nuevo a la flagelación que suponen las fotografías de antaño.

Puede que ese sea el intrínseco motivo por el cual no llevo la cámara encima como solía hacer, que sea esa la razón por la que abro menos la libreta de notas y bocetos, o que ese sea el verdadero origen de mi tardía pasión por la música inglesa. Todos estos pensamientos me abruman. ¿Será la fuerza del co.razón y la razón tan instintivamente protectora en el momento de generar escudos des de lo más profundo del inconsciente?

Puede que así sea y que en el fondo exista una llamita cálida e intensa que desea con todas sus fuerzas autoconvencerme de que, con un poco más de tiempo y ganas, van a volverse otra vez los dibujos de colores.


En todo caso, me gustaría hacer una mención especial a Galeano, por lo curioso y agradable que resulta que un desconocido tan conocido te abrace a millares de quilómetros.

miércoles, 13 de octubre de 2010

24

Empezar de nuevo, prescindir de. Sorbetear la vida, son.reír a bocados y masticar lento para saborear cada instante que pueda florecer. Ahogarse y aprender a nadar y así poder salir a flote. Ahogarse en una copa de más. Reír, soñar, volar, burlar a cualquier pesadilla y sentir sin.sentido (y sin miedo). Bailar a lo loco, amar locamente, rozar la locura y vivir, vivir, VIVIR.

Y coleccionar el mayor número de momentos felices.

lunes, 12 de julio de 2010

23


Sólo vivir.

lunes, 7 de junio de 2010

22


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No tengo ganas. No sé porqué, pero ha llegado un punto en el que me cuesta. Quiero pensar que aquí dentro existe una depuradora regeneradora de recuerdos, de desvelos, de añoranzas.. Alguna mierda que transforme en menos mierda cualquier quebradura de mente. No solo las del corazón, sino las de cualquier vida monótona.
Por ejemplo, la de aquel que se siente desamparado entre las cuatro paredes que constituyen un hogar (ese fantástico sitio donde todo puede salir mal) y escucha a Serrat. Qué sé yo. Por ejemplo La tieta. Un hombre de más de medio siglo que entorpecido y abrumado por el paso de los días, de la letra y la melodía empieza a recordar como una película antigua [en sepia, alto contraste y motas de polvo] lo que en un día fue.
Hablo en todos los sentidos. Hablo des de la locura. Y se ve turbado en un rincón, ante los palcos, mirando a una muchacha de piel pálida y oscuros cabellos. Por un momento puede inventar una revolución salvaje en un baile de gala, ciento-ochenta grados de la mano de una desconocida. Pero el gallito pierde cualquier valor cuando sus ojos miel se entorpecen con su verde oliva. Hablo del pensamiento secreto, del pecado prohibido, del amor sin freno. Más o menos de ese tiempo en que empieza la pendiente de una montaña rusa, del vértigo que produce la felicidad re-concentrada en los estímulos [no solo del cuerpo, sino del alma] y en que se produce una contradicción entre lo efímero, lo salvaje y lo vertiginoso. El tiempo de descubrir el tacto, el olor, la risa. De percibir la melodía, la saliva, el color de las mejillas, el sudor, el clima, la sed, la sobrecarga de descargas electrosentimentalistas.
Resumiendo: el paso del tiempo siempre al ritmo atropellado de la velocidad descomedida. Y del dolor, de los trescientos sesenta grados de dolor que genera un recuerdo. He dicho trescientos? Más. Treintamil giros, porque el amor perdura en el tiempo incluso cuando la vida termina. Incluso así.

jueves, 1 de abril de 2010

21

Siempre que me da por escribir me escuece el corazón. Quisiera no referirte a base de indirectas, quisiera coserme a júbilos y regocijos sin fecha de caducidad. Agarr.arte sin causarte daño alguno, sacudirte con mi ilusión. Conmoverte de ese modo en que las risotadas despreocupadas de un crío podrían hacerlo, sin causar ansiedades, solo unos pocos miedos, por si un día nos perdemos y estos deben renacer, para abrazarnos con más fuerza intangible, con más ganas imponderables.

No sé describirte escribiendo. Son tantas las contradicciones que me abruman y que me coartan... Estás ahí, presente e intocable. Lejano, a unas pocas verdades de distancia. Estás ahí. Lo sé, me doy cuenta. Y no me atrevo, no me atrevo a respirar este aire tan contaminado. Sírveme de escudo y convénceme de la posibilidad de rebozarme(-nos) en azúcar. Otra vez. Una vez más. Y otra, y otra. Y no le pongas fin ni ninguna definición estricta que me colapse.

Más de una vez me hago conocedora de mi locura, de mi caos contradictorio de emociones subliminales machacadas al resquicio de una puerta. Una entrada que no conoces, que ni siquiera sé más que percibir. Ven a contarme qué tal, ven a masacrarme con habladurías de amor. Lo estoy deseando. Estoy deseando que desdibujes los límites, que abras las barreras a golpes de ternura.

Resolviendo cualquier ecuación desequilibrada.